17th Sunday in Ordinary Time

07-27-2025Pastor's Letter© LPi Fr. John Muir

Once I went to a hospice facility to celebrate Last Rites for an elderly dying man. His family had told me that he had been uncommunicative for days. At the conclusion of the ritual, we began to recite the Our Father prayer. To everyone’s surprise, his lips moved, clearly mouthing the words to the Lord’s prayer. Stripped of most of his faculties, the man could still pray those precious God-given petitions. A lifetime of prayer had planted the words even deeper than his failing consciousness.

Do we want the Lord’s prayer to be as deeply embedded in us? If we want to be people of hope, we should. Recall that our Lord immediately follows the prayer by saying: “Ask, and it will be given to you; search, and you will find; knock, and the door will be opened to you” (Luke 11:9). We only ask, search and knock because we hope that the request is not in vain. Everything we could possibly hope for is contained in the prayer. Praying the Our Father deepens our hope.

We should consciously pour all our hopes into the Lord’s prayer; we should allow it to be an expression of hope, not simply rote words. Then, over time, it builds up our hope in God. It sinks deep into our souls and bodies. How blessed we are when these words of hope are on our lips, even when everything else seems to fail.


17° Domingo del Tiempo Ordinario

¿Te has preguntado alguna vez cuál es la mejor manera de hacer oración? Quizá la respuesta sea "de muchas maneras". A lo mejor explicarás las diferentes formas de hacer oración. Cada persona tiene su experiencia de oración. El Catecismo de la Iglesia Católica, en su número 2564, nos ayuda a comprender mejor lo que es orar: “La oración cristiana es una relación de Alianza entre Dios y el hombre en Cristo. Es la acción de Dios y del hombre; brota del Espíritu Santo y de nosotros, dirigidas por completo al Padre, en unión con la voluntad humana del Hijo de Dios hecho hombre”. Santa Teresa del Niño Jesús, en sus manuscritos autobiográficos, decía sobre su experiencia de oración (C25 r.): “Para mí, la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada hacia el cielo, un grito de agradecimiento y de amor tanto desde dentro de la prueba como desde dentro de la alegría”.

El Catecismo de la Iglesia Católica, en su número 2759, nos enseña: “Estando él [Jesús] en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: Maestro, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos. (Lucas 11:1). En respuesta a esta petición, el Señor confía a sus discípulos y a su Iglesia la oración cristiana fundamental. San Lucas da de ella un texto breve (con cinco peticiones [Lucas 11:2-4]). San Mateo nos transmite una versión más desarrollada (con siete peticiones [Mateo 6:9-13]). La tradición de la Iglesia ha conservado el texto de San Mateo. El Padrenuestro es fundamental para todo cristiano. Recémoslo siempre con fe.

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