St. Joan of Arc Blog

The Peace Christ Offers

05-26-2019Pastor's LetterFr. Dan Connealy

Dear Friends In Christ,

In today's Gospel Jesus tells the disciples, "Peace I leave with you; my peace I give to you. Not as the world gives do I give it to you." We find this as Jesus begins the Last Supper Discourse. He is inviting the disciples to reflect on the peace that only comes from heaven. He knows full well that He will be crucified in the name of peace. The authorities believe that things will be better if He is not present. Because of this, they seek to attain peace through violence. Any peace attained in this way cannot last. This is precisely what Jesus is reminding his disciples, He offers a peace that truly endures.

What does this peace look like? How do we experience it now? It comes first in our prayer. Jesus offers us peace, but He will not make us take it. Where ever we find turbulence in our life, Jesus wants to come and bring us peace. It will likely not be through any way that we expect. He does not merely wash things away, rather he heals from the wound. Sometimes with physical wounds this means cleaning the cut, which is likely to sting, but then once this happens, true healing can occur. Likewise, the Lord needs to be shown our wounds and invited to heal them. Our invitation to Him is that he rest with us in our troubles so we can see his merciful love. This is the peace that he offers, peace that may sting at first, but will ultimately bring us a peace that will last.

In Christ,
Fr. Connealy

Queridos amigos en Cristo,

En el Evangelio de hoy, Jesús les dice a los discípulos: "Paz te dejo contigo; te doy mi paz. No como te lo da el mundo, te lo doy a ti". Encontramos esto cuando Jesús comienza el Discurso de la Última Cena. Él está invitando a los discípulos a reflexionar sobre la paz que solo viene del cielo. Él sabe muy bien que será crucificado en nombre de la paz. Las autoridades creen que la s cosas serán mejores si Él no está presente. Por eso, buscan alcanzar la paz a través de la violencia. Cualquier paz obtenida de esta manera no puede durar. Esto es precisamente lo que Jesús está recordando a sus discípulos; Él ofrece una paz que perdura verdaderamente.

¿Cómo se ve esta paz? ¿Cómo lo experimentamos ahora? Viene primero en nuestra oración. Jesús nos ofrece paz, pero no nos obligará a tomarla. Dondequiera que encontremos turbulencia en nuestra vida, Jesús quiere venir y traernos paz. Es probable que no sea a través de lo que esperamos. No se limita a lavar las cosas; sino que se cura de la herida. A veces, con heridas físicas, esto significa limpiar el corte, que es probable que pique. Una vez que esto sucede, la curación verdadera puede ocurrir. De la misma manera, el Señor necesita que se le muestren nuestras heridas e sea invitado a curarlos. Nuestra invitación a Él es que descanse con nosotros en nuestros problemas para que podamos ver su amor misericordioso. Esta es la paz que ofrece, la paz que puede doler al principio, pero que finalmente nos traerá una paz que durará.

En Cristo,
Padre Connealy

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